Una duda que asalta a muchos viajeros es: ¿cuáles son los funiculares y teleféricos de Estambul? Efectivamente, cuenta con varios de cada tipo. Y conviene conocer dónde están y cuáles son sus diferencias para no incurrir en errores, pues no todos se pueden considerar una atracción de primer nivel. En las siguientes líneas te lo explicamos en detalle.
Funicular Vs teleférico: diferencia
Aunque muchas personas emplean ambos términos indistintamente, lo cierto es que son dos conceptos muy diferentes. Por funicular se entiende el sistema ferroviario cuyo tren remonta una pendiente muy pronunciada. En cambio, el teleférico también remonta desniveles importantes, pero por medio de un sistema de cable aéreo tendido a lo largo de grandes postes, de ahí que también se le llame cable car, por su término en inglés. De esa manera, da la impresión de que las cabinas del teleférico quedan suspendidas, mientras que las del funicular viajan por tierra.
Funiculares de Estambul
Teniendo en cuenta la mencionada diferencia, podemos hablar de funiculares y teleféricos en Estambul, pues la ciudad cuenta con varios ejemplos de ambos casos. Por lo que respecta a los funiculares, hay dos principalmente.
El más importante, sin duda, es la línea Karaköy-Beyoğlu Tünel. Y lo es porque se trata de un sistema funicular subterráneo, inaugurado en 1875, lo que lo convierte en el segundo sistema ferroviario subterráneo del mundo, sólo por detrás del Metro de Londres. El proyecto corrió a cargo del ingeniero francés Eugene Henri Gavand y promovido por el sultán Abdülaziz, y aún mantiene un cierto aire retro que nos traslada a una época pasada, aunque goza de todas las comodidades y medidas de seguridad propias de nuestro tiempo. Por tanto, los amantes de este sistema de transporte tienen una parada obligada aquí, nunca mejor dicho, junto con otras propuestas como el Orient Express.
El segundo funicular de la ciudad es más reciente y conecta la plaza Taksim con la zona de Kabataş. Su interés radica en la importancia de ambas cabeceras: la plaza Taksim es una de las más animadas de la ciudad, mientras que en los alrededores de Kabataş se ubica el Palacio Dolmabahçe, uno de los más bonitos de la ciudad y muy visitado por los viajeros, motivo por el que lo incluimos en algunos de nuestros circuitos.
Teleféricos de Estambul
No cabe duda de que el atractivo de los teleféricos de Estambul, como los de cualquier otro sistema similar en el mundo, radica en las vistas panorámicas que ofrece. No sólo porque una de sus estaciones se ubica necesariamente en un punto elevado, sino porque el trayecto en sí supone una experiencia especial, por su recorrido ‘suspendido’ en el aire.
De los teleféricos de Estambul, el que más visitantes recibe es la línea Eyüp-Pierre Loti. La primera parada se encuentra en el histórico barrio de Eyüp, al comienzo de la vía de agua conocida como Cuerno de Oro. La parada final está en la colina de Perre Loti, desde donde se disfruta de unas magníficas vistas panorámicas del Cuerno de Oro. Además, en dicha colina se ubican diferentes locales gastronómicos cuyo principal atractivo son las terrazas para admirar el paisaje mientras se toma algo.
El otro teleférico de Estambul es la línea Maçka-Taşkışla, también conocida como Góndola Maçka. En este caso, se utiliza más como una solución de transporte que como un atractivo turístico en sí mismo, pues las vistas panorámicas no son tan especiales como las de la línea Eyüp-Pierre Loti. Conecta el barrio de Maçka con Taşkışla, un punto muy céntrico cerca de la plaza Taksim, remontando así un fuerte desnivel. Durante el trayecto, lo más interesante es la vista aérea sobre el Parque de la Democracia de Maçka, así como (vagamente) la silueta del Besiktas Stadium y el estrecho del Bósforo.