Las actividades pueden marcar la diferencia entre un circuito normal y un viaje de lujo en Turquía. Y es que a este país puede viajar cualquier persona, pero para disfrutarlo de manera realmente exclusiva hay que poner el foco en determinados detalles premium. En las siguientes líneas explicamos algunas de esas experiencias que puedes añadir a tu programa y que podemos gestionar por ti. Y si se te ocurre cualquier otra, no dudes en decírnoslo: nuestros circuitos son tailor-made, hechos a medida de cada viajero, según sus preferencias.
Crucero por el Bósforo en Estambul
Empezamos por Estambul, que es precisamente la puerta de entrada a Turquía para la mayoría de viajeros. Y aquí una de las propuestas estrella es un crucero por el Bósforo. Si bien son muchos los barcos que surcan sus aguas, sólo unos pocos tienen la auténtica consideración de lujo. En estos casos, son pequeños yates privados para disfrute de una pareja o una familia, navegando el tiempo y la distancia que se prefiera, con servicios a bordo a elegir, desde una copa a una cena completa. Algunos con dos plantas para una contemplación sin barreras del skyline de Estambul, sobre todo al atardecer, cuando se encienden las luces de la ciudad a ambos lados del estrecho.
Crucero en goleta en la Costa Turquesa
Embarcación y destino diferentes, pero igualmente lujosos y más tradicionales si cabe. Así son las travesías privadas en goleta, muy común en la Costa Turquesa, por ejemplo desde puertos como Bodrum o Datca. Dotadas de mástiles y velamen, se trata de barcos que antiguamente eran pesqueros y ahora se han recolocado en el sector turístico de lujo. Y cuentan además con cabinas privadas para dormir con todas las comodidades, por lo que son aptas para cruceros de varios días en una experiencia inolvidable a bordo.
Paseo privado en globo en Capadocia
Para muchos, Capadocia es sinónimo de paseos en globo. En esta región de Anatolia, los globos aerostáticos vuelan al amanecer de cada día, aportando una estampa fascinante de un cielo de colores. La mayoría de vuelos son grupales, compartiendo la cesta con más personas, a menudo desconocidas. Pero también cabe la posibilidad de reservar un vuelo totalmente privado, por ejemplo para una pareja, lo que supone una experiencia realmente romántica e inolvidable. Además, en este tipo de paquetes de novios, se pueden añadir otros detalles personalizados antes o después del vuelo, como el desayuno, un reportaje fotográfico o en vídeo especial u otras actividades por la región.
Un baño como habría soñado Cleopatra
En Hierápolis, junto a las famosas terrazas de travertino de Pamukkale, se ubica la famosa Piscina de Cleopatra, por la creencia popular de que la reina-faraón del Antiguo Egipto disfrutó de sus aguas termales. Pero aunque sea una leyenda, a buen seguro que habría disfrutado darse un baño relajante en esta piscina de agua templada (36ºC), con el poder evocador de las ruinas de construcciones romanas en su fondo, víctimas de un pasado terremoto. Aunque las instalaciones y la experiencia del visitante quizás no alcanzan el estatus de ‘lujo’, este baño se puede completar con otras experiencias termales premium, como en los centros balnearios de la cercana Karahayit, en los llamados manantiales rojos.
Dormir en una cueva en Capadocia
Por último, cabe decir que dormir también puede ser toda una experiencia en un viaje de lujo por Turquía. Hoteles hay muchos, con los mayores estándares de calidad. Pero si buscas ese plus diferenciador entre un alojamiento y otro, en Capadocia encontrarás hoteles-cueva dentro de las formaciones rocosas de la región, famosa por sus chimeneas de hadas y las galerías típicas de los paisajes kársticos. De esta manera, una suite principal se convierte en una habitación propia de un cuento de hadas, a disfrutar en la intimidad.


