Nuestros profesionales conocen bien las principales (y no tan principales) rutas del país, así que en este post hemos decidido recopilar las carreteras más bonitas de Turquía, con tramos que te invitarán a poner pie en tierra e inmortalizar las vistas panorámicas que se abren ante tus ojos. Eso no quita que en nuestros circuitos recurramos a menudo a vuelos nacionales para agilizar los desplazamientos, pero una buena parte de los recorridos se realizan por carretera, en vehículos plenamente confortables.
Montañas de Bolu
La ruta por carretera entre Estambul y Ankara se realiza principalmente por autopista. Pero a mitad de camino, va ganando en belleza, pues debe atravesar las Montañas de Bolu, en permanente ascenso. Con sólo mirar al entorno, verás que el entorno de la E-89 se convierte en un manto boscoso cada vez más denso y verde, donde a menudo la nieve permanece varios meses. De hecho, es en esta zona donde se encuentra una de las estaciones de esquí más populares de Turquía: la de Kartalkaya.
Las Puertas de Cilicia
Cilicia es una región histórica turca, repartida actualmente entre las provincias de Mersin, Adana, Osmaniye y Hatay. Al sur, la bahía de Alejandreta le da salida al mar Mediterráneo. Y al norte, un arco de montañas protegen la llanura. Son los Montes Tauro, cuyos pasos naturales no son numerosos. Por ello, el paso más usado y famoso es conocido como Puertas de Cilicia. Hoy alberga la autopista E-90 (O-21). No es casualidad que en este estrecho valle se construyeran castillos y puntos de vigilancia, como el Gülek Kalesi, que brinda sobrecogedoras vistas del entorno.
Capadocia, entre chimeneas de hadas
En este artículo sobre las carreteras más bonitas de Turquía no podía faltar un apartado para Capadocia. Si bien nada se puede comparar con la contemplación a vista de pájaro desde un globo aerostático, una ruta en vehículo por los valles de la región también merece la pena. Así, las famosas chimeneas de hadas surgen casi a cada curva, al igual que los pueblos troglodíticos incrustados en las montañas, a menudo vigilados por un castillo roquero.
Conduciendo por la Costa Turquesa
En la Costa Turquesa, las tradicionales goletas se erigen como el medio de transporte preferido para admirar la belleza del litoral. Pero la moto o el coche son también ideales para conducir por las carreteras de su litoral (D-400), que durante muchos tramos discurre pegada a la costa. La pintoresca localidad de Kas es el epicentro de esta ruta, por lo que viajar hasta ella desde Fethiye es una garantía de kilómetros de belleza. En cambio, desde Kas en dirección Kekova, la carretera asciende y regala estampas donde las colinas verdes ganan protagonismo.
Por los puentes del Bósforo
Uno de los encantos de Estambul, la ciudad más grande de Turquía, es su ubicación a ambas orillas del Estrecho del Bósforo. Por ello, un crucero por sus aguas supone una experiencia de lo más fascinante. Pero esta vía acuática, que en algunos tramos apenas tiene 750 metros de anchura, también puede contemplarse desde ambas orillas.Y una ruta en coche lo hará posible, atravesando además sus tres grandes puentes y, por qué no, asomando la mirada a la inmensidad del Mar Nergo, por ejemplo en la localidad de Riva. Fortalezas antiguas como la de Rumeli o la de Yoros tomarán el testigo de las grandes construcciones modernas de Estambul, y las lujosas residencias veraniegas llamadas yali, con muelle de acceso directo, harán acto de presencia de cuando en cuando.
Eso sí: en un país tan grande como Turquía, estas son sólo cinco pequeñas muestras de la hermosura que esconden sus carreteras, ya sean rurales o auténticas autovías de varios carriles. Así que te invitamos a configurar tu ruta para descubrirlo más a fondo.