Estambul fuera de programa (II): la Torre de la Doncella

La Torre de la Doncella de Estambul, al igual que la Torre de Gálata, queda a menudo fuera de los programas de los circuitos, por falta de tiempo y por su ubicación ‘a desmano’, pero no por falta de atractivo, ni mucho menos. Otra razón que ha hecho que pasara desapercibida en los últimos años fueron sus trabajos de restauración, que la mantuvieron cerrada durante mucho tiempo. Pero este monumento tan singular está ya abierto a todos y, por ello, le dedicamos este post sobre su historia y elementos de interés.

Historia de la Torre de la Doncella

La Torre de la Doncella de Estambul se ubica en la boca sur del Estrecho del Bósforo, en un punto estratégico. Hoy ocupa un islote cercano a la orilla oriental de la ciudad (barrio de Üsküdar), pero en sus orígenes estaba unida a tierra por medio de una muralla, aún existente bajo las aguas. 

De hecho, su función original era la de controlar la entrada al estrecho, a modo de estación aduanera. En el siglo XII, por ejemplo, se cree que los bizantinos desplegaban una cadena desde aquí hasta la orilla occidental de la entonces Constantinopla y así cortar el paso de las embarcaciones.

Ya en el siglo XV, era una torre vigía para las tropas bizantinas, y también los otomanos a partir del XVI la usaban como atalaya e incluso como faro. Pero en el siglo XIX adquirió otra importante función: la de espacio de cuarentena para enfermos de cólera y otras enfermedades contagiosas.

Debido a los numerosos terremotos y otros avatares del tiempo, la gran parte de la Torre de la Doncella actual se remonta a esa época. Además, en la última restauración de hace unos años, se añadió una especie de armazón de acero que da estabilidad a la estructura en previsión de nuevos seísmos. 

Leyendas de la Torre de la Doncella

Este monumento tiene, sin duda, un nombre muy evocador. Y hace referencia a la leyenda según la cual un antiguo emperador encerró aquí a su hija para evitar que se cumpliera una profecía: la que decía que, al llegar a los 18 años, moriría por el veneno de una serpiente. Pero precisamente ese día, camuflada en una cesta de fruta traída por su padre, un áspid mordió a la joven, cumpliendo el maleficio.

También hay otra leyenda asociada a la torre: la de Hero y Leandro (motivo por el que algunos la conocen como Torre de Leandro). La primera era una sacerdotisa de Afrodita y el segundo, un joven enamorado de ella. Éste la visitaba a nado desde la orilla cada noche, guiado por una antorcha encendida por su amada. Pero una noche de tormenta, Hero no pudo mantenerla encendida, de modo que Leandro se desorientó y se ahogó. Al contemplar el cuerpo inerte de su amado a la mañana siguiente, ella también puso fin a su vida. Una historia de amor y tragedia divulgada por viajeros europeos que, no obstante, se ambientó aquí por error, pues los relatos originales lo sitúan en el Estrecho del Dardanelos.

Qué hay y cómo se visita

Tras la última restauración, la Torre de la Doncella vuelve a ser visitable. Con la entrada, se puede acceder al patio del recinto y al paseo de ronda de la muralla almenada, musealizado para una mejor interpretación. En cambio, el interior del edificio es hoy un lujoso restaurante, mientras que la emblemática torre es una cafetería, desde cuya cima se disfruta de unas extraordinarias vistas del entorno. Esta es la información de utilidad que debes saber:

  • Horarios: abierto todos los días, de 9.00 a 21.00
  • Precio: 32€
  • Transporte para llegar: ferries desde el muelle de Karaköy Ziraat

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