La Casa de la Virgen en Éfeso es uno de los lugares más visitados de este destino turístico, y no sólo por peregrinos cristianos. Se trata de un lugar sorprendente, lleno de espiritualidad que además nos permite conocer mejor un episodio mencionado en la Biblia. En las siguientes líneas te contamos todo lo que debes saber para comprenderlo: por qué está aquí, cuál es su ubicación exacta y qué hay en ella.
Por qué la Casa de la Virgen en Éfeso: la historia
Situar la Casa de la Virgen en Éfeso no es aleatorio. Recordemos que San Juan Apóstol, uno de los más cercanos a Jesús, vino a Éfeso a pasar el tramo final de su vida. Y que en el pasaje Juan 19:26–27 del Nuevo Testamento se dice: “Y desde esa hora el discípulo [Juan] la acogió en su propia casa”. Es un episodio anterior a la muerte de Cristo, pero ha dado pie a expertos y creyentes a pensar que San Juan pudo haber acogido igualmente a la Virgen tras perder a su hijo: algunos sostienen que en su casa de Jerusalén, y otros en esta otra de Éfeso, donde ya estaría residiendo este apóstol.
En realidad, la designación de este lugar como Casa de la Virgen fue muy posterior: en el siglo XIX, y para ello el religioso francés Julien Gouyet interpretó las visiones que tuvo Ana Catalina Emmerick, beata alemana que escribió libros sobre sus revelaciones acerca de María y otros hechos bíblicos. El Vaticano no ha reconocido oficialmente este lugar como tal, pero ha mantenido una prudente posición al respecto, lo que no ha evitado que algunos papas como Benedicto XVI la visitaran.
Dónde está exactamente
Aunque se habla de la Casa de la Virgen en Éfeso, lo cierto es que no está en el recinto arqueológico, sino a unos 7-8 km al sur. Por tanto, para llegar hasta ella conviene tomar un vehículo para acceder a ella por carretera, o bien realizar una ruta a pie a modo de peregrinación desde dicho recinto o desde la cercana ciudad de Selçuk. Se encuentra en el corazón de un entorno verde, que ha sido declarado Parque Natural de la Virgen María.
Qué hay en ella y cómo se visita
La Casa de la Virgen se asienta sobre los restos de un pequeño templo bizantino, probablemente de los siglos VI-VII, con reconstrucción en el siglo XIII. También se cree que en origen pudo haber sido una pequeña villa romana. En cambio, lo que vemos actualmente es una capilla construida en el siglo XX, cuando el culto y peregrinación por este lugar sagrado aumentó considerablemente. Buena parte de las piedras utilizadas fueron precisamente las que formaban parte de los restos antiguos.
Uno de los lugares más solemnes de la Casa de la Virgen es el Muro de los Deseos, donde los fieles dejan sus mensajes y oraciones, muy cerca de una fuente que se considera manantial sagrado. Los restos más antiguos que se pueden identificar son un deteriorado fresco y los sillares más grandes de la base de la capilla. El interior es humilde y en él se han identificado varias estancias donde actualmente hay altares con imágenes veneradas por los fieles, especialmente la escultura de la Virgen María.
La Casa de la Virgen está abierta todos los días de 8.00 a 18.00, y el precio de la entrada al recinto es de 25 liras turcas, a lo que se puede añadir otro pequeño cargo por usar el aparcamiento. En cualquier caso, te recomendamos confirmar estos datos, pues pueden sufrir modificaciones, así como cierres especiales por misas privadas que tengan lugar en el interior del templo.


