¿Se puede practicar buceo en Turquía? ¿Dónde?

Sí, se puede practicar buceo en Turquía. Y además, en muy distintos lugares y con muy diferentes modalidades de inmersión. En este post te contamos todo lo que debes saber si quieres añadir esta actividad a tu circuito, ya seas principiante o tengas una dilatada experiencia a tus espaldas.

Una actividad muy variada

Cuando uno piensa en sitios famosos para sumergirse y explorar el mundo subacuático, es probable que le vengan a la mente otros destinos como el Mar Rojo, el Caribe o la Gran Barrera Coral de Australia. Sin embargo, practicar buceo en Turquía tiene una serie de ventajas, entre ellas la variedad de tipos de inmersión que se pueden realizar. En concreto, cinco, que enumeramos y desarrollamos a continuación.

Snorkel y buceo superficial

Se trata de la modalidad más sencilla y al alcance de todos, pues no requiere de un gran equipamiento ni de experiencia. Eso sí: es necesario que las aguas sean especialmente cristalinas, que la cantidad de fauna acuática sea abundante y la temperatura del agua sea agradable. Eso es lo que ocurre, entre otros lugares, en Kas y en Fethiye, donde se ofrecen estas actividades como interesante plan vacacional o como experiencia asociada a una navegación en goleta. Entre la fauna avistable están las tortugas marinas, los arrecifes de coral, las mantas o los pulpos. 

Inmersiones de mayor profundidad

Para buceadores con experiencia, las posibilidades son enormes. Ejemplos de ello están en el norte de la Costa del Egeo, como son Çesme (cerca de Esmirna) o Ayvalık, donde se pueden alcanzar profundidades de hasta 70 metros y contemplar así morenas o conejos marinos (Jorunna parva), entre otras muchas opciones. En este caso, son propuestas para buceadores de nivel medio y avanzado.

Pecios y naufragios

Los fondos marinos de Turquía están especialmente bien dotados de pecios y grandes barcos naufragados en el pasado, algo que resulta sobrecogedor. Especialmente impactante son los barcos de guerra hundidos aquí en el contexto de la Primera Guerra Mundial. Por ello, una buena idea es sumergirse en el entorno de Çanakkale, donde se puede contemplar el acorazado HMS Majestic, torpedeado y hundido en 1915.

Buceo en cuevas

Este es otro de los atractivos de practicar buceo en Turquía: el carácter irregular y accidentado de muchas de sus costas propician que, bajo el agua o semisumergidas, se hayan creado cuevas en las que se puede acceder con un equipo de buceo. Antalya está muy bien dotada de ellas (Korsan Mağarası o Cueva del Pirata). Pero es quizás la costa del Egeo donde la formación de calas y grietas crea lugares más fascinantes. Se puede ver, por ejemplo, en Esmirna, pero también más al sur, en Fethiye, con ejemplo como la Cueva de Aladdin, de 29 metros de profundidad con abundancia de meros.

Buceo nocturno

Por último, otra modalidad que tiene muchos adeptos en Turquía es el buceo nocturno. Por ejemplo, en Kusadasi, uno de los principales destinos de sol y playa en la costa turca del Egeo. Para poder realizar inmersiones de este tipo, es necesario contar con una gran experiencia, pues la ausencia de luz requiere de técnica y templanza, y el uso de iluminación artificial añade un plus de complejidad a la inmersión. Pero el esfuerzo merece la pena, pues contemplar la fauna marina de esta manera aporta una visión diferente de la vida subacuática, más mística e impactante si cabe.

Cuándo practicar buceo en Turquía

En lo que respecta a la temporada para practicar buceo en Turquía, lo más recomendable es hacerlo entre los meses de junio a septiembre. En esos meses de verano, la temperatura del agua es más cálida (por encima de 21ºC), hay mayor visibilidad (entre 20 y 40 metros de distancia) y los días son más largos, lo que da más margen para organizar una actividad de este tipo.

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