Cómo es un lahmacun en Turquía: detalles para reconocerlo (y disfrutarlo)

En un post reciente hacíamos referencia al lahmacun en Turquía: era en un artículo sobre el pan pide, con el que a veces se confunde por tener a menudo una forma parecida. Sin embargo, por su popularidad y por su sabor, merecía ser protagonista de un texto como este, en el que hablamos de los detalles que te llevarán a reconocerlo… y a disfrutarlo como se merece.

¿Es el lahmacun ‘la pizza turca’?

Uno de los apodos más usados para hablar del lahmacun es el de ‘pizza turca’. El apodo es fácil de comprender: su forma se le parece, pues es redonda, hecha con una base plana y coronada con ingredientes por toda su cara superior, y se cocina todo junto en el horno. Además, se suele comer en restaurantes de comida rápida, que están por todos lados en las calles del país.

Sin embargo, ni el lahmacun es exclusivamente ‘fast food’ ni tiene otras importantes coincidencias con la pizza, más allá de las comentadas. Además, el mote de ‘pizza turca’ también se emplea para el pide, por lo que no deja de ser un término comodín y reduccionista, que opaca otras características genuinas y características de este plato.

A continuación enumeramos las verdaderas diferencias del lahmacun y la pizza, que te harán entender lo que hace única a esta elaboración turca.

Diferencia #1. No lleva tomate (o no necesariamente)

Uno de los ingredientes principales de cualquier pizza es el tomate, concretamente el tomate triturado que se extiende completamente sobre la masa ejerciendo de primera capa sobre la que montar el resto de ingredientes. Pues bien: el lahmacun no lleva tomate. O al menos, no necesariamente a modo de capa de tomate triturado. En el lahmacun puede haber una combinación de varios ingredientes, y uno de ellos pueden ser rodajas de tomate. Pero si no lo lleva, igualmente lo podemos seguir llamando lahmacun.

Diferencia #2. No lleva queso

Otro de los ingredientes fundamentales de la pizza es el queso: básicamente queso mozzarella, aunque también se pueden emplear otros. Pero el lahmacun no lo suele llevar: no lo afirmamos tajantemente porque nunca se sabe qué innovaciones puede introducir cada chef, pero en cualquiera de las posibles recetas clásicas no lo lleva, en ninguna de sus variantes.

Diferencia #3. No puede prescindir de carne

Si hablamos de ingrediente imprescindible (además de la base de pan), esa es la carne. De hecho, la palabra lahmacun (que podría derivar del árabe) se puede traducir como “pan con carne”. Y suele ser, por cierto, carne picada de cordero o de ternera, y suele ir bastante condimentada con especias, como pimentón o comino. Para el resto de ingredientes se puede recurrir a todo tipo de verduras.

Diferencia #4. La base es más fina

La base tampoco es igual en las pizzas y en el lahmacun. La de éste último suele ser más fina, y muchas si la comparamos con la del pan pide, que es esponjosa y consistente. Y aunque puede haber casos de bases crujientes (sobre todo si se da un último toque sobre parrilla), esta base suele ser blanda. Esta textura fina y suave es precisamente lo que hace posible la siguiente y última gran diferencia, que mostramos a continuación.

Diferencia #5. No se come en porciones

La pizza se suele servir en porciones, que normalmente es una octava parte, aunque puede haber variaciones en el corte. En cambio, el lahmacun no se corta en porciones, sino que se suele enrollar y comer de esa manera. Por tanto, un lahmacun tiene un tamaño pensado para satisfacer el apetito de una persona, mientras que la pizza es más ‘escalable’: puedes pedir una de tamaño individual pero también comer por porciones hasta que te quedes a gusto.

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