¿Por qué es tan popular el raki en Turquía? ¿Cómo se suele tomar? A estas y otras preguntas damos respuesta en este artículo, en el que repasamos una bebida mirada con recelo por los sultanes otomanos (por su alta graduación) hasta que en los últimos tiempos de aquel imperio y desde la instauración de la República Turca se ha convertido en la bebida nacional (con permiso del café y del té).
En qué consiste el raki
El rakı (leído rakú) es un licor de alta graduación (puede rondar los 45º, según el caso) elaborado a base de destilado de uva (en un principio, del hollejo que se desechaba en la producción de vino), aunque también hay casos de raki hecho con higo y uvas pasas. A ello, se le añade en la fase final anís, dando como resultado un licor anisado que puede recordar a otros elaborados en el Mediterráneo y los Balcanes.
Pero entre sus muchas particularidades está su color: si bien se embotella transparente, lo normal es servirlo en un vaso pequeño mezclándolo con agua, en una proporción de 50%-50%. En ese momento, el raki cambia de color como por arte de magia, adquiriendo un color blanquecino, motivo por el que los turcos le llaman ‘leche de león’ (aslan sütü)… aunque algunos creen que ese nombre se refiere a la ‘fuerza del león’ que hace falta para sostenerlo y tomarlo.
La variedad de raki es enorme, en función de los distintos detalles en el proceso de elaboración o de los ingredientes empleados en la receta. Los principales raki son:
- Duz raki: sin anís
- Yeni raki: traducido com ‘nuevo raki’, en referencia a la nueva receta desarrollada desde los años 40, con melaza del azúcar de remolacha
- Sakiz rakisı: con adición de almíbar
- Yas Uzum rakisı: raki de uva fresca
- Dip rakisı o özel raki: traducido como raki de abajo o raki especial, es el raki que permanece en el fondo de los tanques donde se conserva y que, según los expertos, tiene un sabor más intenso, por lo que se considera un raki premium
La producción de raki está muy difundida por todo el país, pero hay algunas regiones especialmente asociadas a esta bebida, en buena medida porque su clima y terreno favorecen el cultivo de la vid y la remolacha, necesarios en su elaboración. Es el caso de las regiones del Egeo, como Esmirna, pero también otras tan dispares como Tekirdağ en el Mar de Mármara o Nevsehir, en Capadocia.
Una bebida social
Como decíamos, lo que ha dado fama al raki en Turquía no es sólo su sabor o su color, sino sobre todo el modo en el que se consume. Se trata de una bebida social, que se ha de degustar en compañía, especialmente con motivo de una reunión importante. Es también un licor asociado al meyhane, que es un tipo de restaurante-bar donde los turcos se reúnen para charlar, ‘picotear’ e incluso escuchar alguna actuación musical más o menos espontánea, llegado el caso.
El término ‘picotear’ no se ha elegido por casualidad: asociado al raki están los meze, considerados las ‘tapas’ o ‘aperitivos’ turcos, que se sirven en variedad abundante y en pequeñas porciones, de tal manera que los comensales pueden degustar un poco de cada cual mientras charlan.
Es ahí donde se consume el raki en Turquía, algo que suele hacerse en pequeños sorbos: la alta graduación obliga a ello, pero al mismo tiempo va acorde con el ritmo de la conversación y de la comilona… que se puede alargar indefinidamente.
Es, por tanto, la bebida perfecta para brindar a la salud de los amigos y familiares presentes, algo que se puede hacer en varias ocasiones durante la reunión, señal del buen ambiente imperante.


